Carácter neocañí, alma folklórica y corazón canalla. Hemos domado el espíritu más genuino y salvaje de la ciudad, y lo hemos convertido en un Bar Español Cósmico. Donde expresamos la tradición de la forma más contemporánea. Por fin una Taberna que deja huella.

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14/10/2019

Patio de Leones (Serrano, 1. Madrid)

TELVA

u nombre hace referencia a la plaza de toros que el rey Fernando VI inauguró en la Puerta de Alcalá, frente a los Jardines del Retiro. Autodefinida como una taberna cósmica-cañí, este espacio ha abierto sus puertas con la vocación de convertirse en el bar de moda de la zona. Llama la atención su interiorismo, repleto de azulejos y flamencas, obra del artista Sergio Mora. Y también su carta, donde brillan platillos como el jamón Joselito, las conservas de La Brújula, la ensaladilla rusa de langostinos, las croquetas de puchero, las gambas al ajillo o las almejas en salsa verde. Nota: no te marches sin ver sus aseos.

27/09/2019

Nueve tabernas de nuevo cuño y recién estrenadas que debes conocer en Madrid

Hola.com

PATIO DE LEONES (Serrano 1) Su nombre hace referencia a la plaza de toros que el rey Fernando VI inauguró en la Puerta de Alcalá, frente a los Jardines del Retiro. Autodefinida como una taberna cósmica-cañí, este espacio ha abierto sus puertas con la vocación de convertirse en el bar de moda de la zona. Llama la atención su interiorismo, repleto de azulejos y flamencas, obra del artista Sergio Mora. Y también su carta, donde brillan platillos como el jamón Joselito, las conservas de La Brújula, la ensaladilla rusa de langostinos, las croquetas de puchero, las gambas al ajillo o las almejas en salsa verde.

11/10/2019

Terrazas y planes "Gastro" al aire libre, adiós "veroño"

ABC

...Otra dirección que hay que apuntar es la de Patio de Leones, después de lo que ha demostrado este verano. Ya está adaptanda al cambio de estación y a los primeros fríos y, desde primera hora de la mañana, tiene sus churros y su panorámica de la Puerta de Alcalá a punto...

01/10/2019

PLACERES GOURMET

Revista Nuevo Estilo

Este Patio de Leones está en Madrid Una taberna cósmica y neocañí para fanáticos de las tapas y devotos de las cañas. Carácter castizo, alma folclórica y corazón canalla. ES la taberna Patio de Leones, a los pies de la Puerta de Alcalá. Con un interiorismo rompedor, el artista Sergio Mora ha apostado por la iconografía más "typical Spanish": paredes de azulejos kitsch con flamencas, ,y hmenajes a Camarón y otros genios con apellido español...

01/10/2019

Un otoño a bocados

ELLE Gourmet

MADRID, PATIO DE LEONES Bailaoras, toreros y artistas visten las paredes del nuevo "place to be" madrileño, una auténtica oda a lo cañí y el faranduleo. Date una alegría con los curros que sirven en el desayuno o las croquetas que arrasan en la cena. Tiene horario "Non-stop" para que el ritmo no pare.

01/10/2019

OTRO FONDO PARA LO POPULAR

TimeOut Madrid

PATIO DE LEONES Gracias a un horario casi infinito este grandioso esquinazo (con ascensor y baño vip) muta. Se puede amanecer con unos reconfortantes churros con chocolates caseros o tomar un último cóctel en la terraza o con un DJ de fondo. La taberna, vestida con cuadros y azulejos ilustrados por Sergio Mora, mesas altas, dos barras, producto de primera y honda bodega, ofrece excelntes versiones de iconos: calamares, rabo de toro, ¡arroz con leche!

16/09/2019

Una taberna con garra: Patio de Leones

Estio y Vida

La fantasía, el folclore y el color se han hecho un hueco muy especial en la capital. Nada más y nada menos que en la misma Puerta de Alcalá se encuentra Patio de Leones. Esta taberna vanguardista y fuera de lo común llega con fuerza para impresionar a todo aquel que disfrute de sus encantos. Y es que en Patio de Leones todo es magia, sabor y tradición desde una perspectiva cósmica nunca vista. Su estética no puede ser más alucinante. Sin duda deja atónitos a todos sus visitantes. Y es que en Patio de Leones cada detalle suma a crear una ámbiente único y arrebatador. Empezando por su grandioso mural de azulejos amarillos y azules que hacen un recorrido por la historia de las artes de nuestro país. Todos los iconos artísticos que te puedas imaginar tienen cabida en este maravilla de obra que recorre las escaleras del local. Su autor, Sergio Mora, ha querido plasmar «su magia surrealista y pintoresca, sus maravillosas contradicciones, su espíritu festivo y su extraordinario sentido del humor». Nuestros genios universales con ADN español (como Dalí, Picasso, Buñuel, Valle-Inclán o Paco de Lucía) que, en palabras de Mora, «han trascendido nuestras fronteras para hacer que nuestra alma sea cósmica y eterna». Grandes carteles que evocan a peculiares flamencas con toques mágicos y atrevidos recorren las paredes del local. Su enorme altavoz vanguardista y su cabina de Dj con forma de plaza de toros es una declaración de intenciones de lo que se pretende vivir en Patio de Leones. Una intensa vida nocturna que no dejará indiferente a nadie. Pero en Patio de Leones no todo es arte y música. Su oferta también es gastrocósmica y esta basada en una carta sencilla y consagrada al producto 100% nacional. Aquí van unidas de la mano productos y recetas clásicas de todo el país. Su carta es como viajar por España bocado a bocado. Mojama de atún de Cádiz, cecina veteada de vaca de León, anchoas de Santander, quesos manchegos, gambas de Huelva, gazpacho andaluz, pulpo a la gallega o callos a la vizcaína. También están representados los grandes éxitos de la cocina castiza: gildas de piparras, croquetas cremosas de cocido, patatas bravas con mayonesa verde, chapata de calamares picantes y de ropa vieja, tortilla de patatas hecha al momento, gambas al ajillo, guisos de tronío —como por ejemplo el rabo de toro al vino tinto, unas sabrosísimas albóndigas de ternera, callos con chorizo y, cuando haga frío, cocido completo— y una tarta de queso con salsa de madroños. Los amantes del clásico desayuno con churros ya tienen nueva referencia. En Patio de Leones se ofrece desde las 7:30 de la mañana hasta las 11:00 horas, un chocolate espeso acompañado de churros elaborados en el momento y de manera 100% artesanal por un maestro churrero. En su oferta para comenzar el día con fuerza también encontramos tostadas de pan de hogaza (de cereales o integral) con mantequilla y mermelada o con jamón ibérico y tomate, bollería casera o granola con yogur griego y frutos rojos. Un lugar para visitar, disfrutar y saborear. Canallas, artistas y locos por la gastronomía ya tienen una parada obligada en el corazón de la capital. Lo bueno: Carta sencilla y sabrosa. Mas de 500 referencias de vino, un vermut edición especial de Martini creado para Patio de Leones y una cerveza San Miguel, de fermentación baja que se sirve fresca, directamente de un barril de 1.000 litros, como en fábrica. Completan la oferta una gama de cócteles de inspiración madrileña y una excelente selección de destilados ultrapremium. Lo mejor: Estética impactante con secretos que debes descubrir. Precio medio: 25-30 € por persona. Dirección: Serrano, 1. Madrid. Teléfono: 651 555 000

02/09/2019

Reserva Obligada

Revista SNACKS

PATIO DE LEONES, Madrid. Una taberna cósmica-cañí. ¿Qué es eso? Un sitio donde empezar el día con unos churros y, según avanza, cambiar a las tapas y los guisos. Ojo al rabo de toro al vino tinto. Y todo entre piezas exlusivas de los artistas Sergio Mora y Pepe Puente,. C/Serrano, 1.

05/09/2019

Live like local in Madrid

Best Magazine

FOOD AND DRINK: Tapas is every where buut if you're looking for a lunch stop not far from most of the main atractions, try Patio de Leones for both the food and decor - and don't miss a visit to the loo, where water to wash your hands gushes from a statue of a lion head.

08/08/2019

Estos restaurantes de Madrid han colgado el cartel de "abierto" en agosto

ELLE

¿Te toca trabajar en verano? Si te quedas en Madrid porque tienes que ir a la oficina o porque no puedes salir de la capital por el motivo que sea este mes de agosto, no te desesperes. Hay restaurantes que han colgado el cartel de "abierto" que te harán más llevadero el estar en la ciudad. Patio de Leones El "place to be" en el que todo el mundo quiere estar el mes de agosto (y el resto del año también) es Patio de Leones, el nuevo restaurante de moda en Madrid que reivindica lo cañí y la buena comida. Aunque está inspirado en la cultura popular madrileña, tampoco faltan detalles a la tradición española en general en su interiorismo su carta. De las paredes cuelgan enormes carteles de bailaoras y toreros y de su cocina sale: el mejor jamón ibérico del mundo, una tortilla de patatas exquisita, croquetas con las que se te saltan las lágrimas y hasta chocolate con churros. Precio medio: 30 €. Serrano, 1 (Madrid).

09/08/2019

¿Agosto en Madrid? Estos restaurantes de moda están abiertos por vacaciones

Esquire

Patio de Leones. También acaba de abrir sus puertas y se autodefine como "el bar de la plaza de la Independencia", popular, democrático y aperturista aunque con un halo "posh". Está situado en un precioso edificio en chaflán a los pies de la Puerta de Alcalá, que fue durante 125 años la plaza de toros de la ciudad, de ahí el nombre. ¿Qué pedir? Sus callos a la vizcaína, que no todo va a ser frío en verano. www.patiodeleones.es

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

La Provincia

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura, pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Nochevieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia, donde gestiona, además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lio la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Nochevieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Las vacas flacas Pero en 2000 llegaron las vacas flacas, cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

La Opinión de Coruña

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura, pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Nochevieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia, donde gestiona, además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lio la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Nochevieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Las vacas flacas Pero en 2000 llegaron las vacas flacas, cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

La Nueva España

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura, pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Nochevieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia, donde gestiona, además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lio la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Nochevieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Las vacas flacas Pero en 2000 llegaron las vacas flacas, cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

El Día Santa Cruz de Tenerife

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura, pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Nochevieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia, donde gestiona, además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lio la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Nochevieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Las vacas flacas Pero en 2000 llegaron las vacas flacas, cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

El Faro de Vigo

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura, pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Nochevieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia, donde gestiona, además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lio la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Nochevieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Las vacas flacas Pero en 2000 llegaron las vacas flacas, cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

ElDia.es

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura, pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Nochevieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia, donde gestiona, además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lio la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Nochevieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Las vacas flacas Pero en 2000 llegaron las vacas flacas, cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

22/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

El Día S

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci

02/09/2019

En el Planeta "neocañí"

Revista DEVIAJES

no podía haber mejor sitio para homenajear al Madrid castizo que la Plaza de la Independencia (Puerta de Alcalá, para entendernos). Aquí despliega su encango kitsch Patio de Leones, una taberna con garra que convierte este espíritu genuino y salvaje en un bar español cósmico.

26/08/2019

Patio de Leones: cocina española buena, bonita y barata en la Puerta de Alcalá (con unos churros que te mueres)

Directo al Paladar

Situado en plena Plaza de la Independencia, frente a la Puerta de Alcalá, Patio de Leones podría ser una nueva trampa para turistas. Pero ya quisieran caer todos los guiris en el nuevo restaurante del empresario hostelero Jorge Llovet (también fundador de Ramses, que ocupa justo el local de al lado). Concebido como una “taberna cañí”, este nuevo espacio nace con una fórmula tan sencilla como difícil de implementar: ofrecer lo mejor de la gastronomía española a extranjeros y locales. Consiguió una estrella Michelin en Nueva York sirviendo tapas: ahora lucha por traer a los madrileños a un hotel en la Gran Vía Consiguió una estrella Michelin en Nueva York sirviendo tapas: ahora lucha por traer a los madrileños a un hotel en la Gran Vía Todo en Patio de Leones, de los baños a la música que suena en sus altavoces, está medido al milímetro, y es que con los precios de su carta –en la que pocas raciones pasan de los 15 euros– y lo que debe costar el alquiler, solo hay una manera de que el negocio sea rentable: que esté siempre a rebosar. Algo que, visto lo visto, ocurrirá en breve. Y es que no estamos solo ante un nuevo sitio cuqui (que lo es), también ante un local con una magnífica y asequible oferta gastronómica. Ensalada de tomate con cebolleta y aceite picual. En la carta, cuidadosamente diseñada, no vamos a encontrarnos propuestas de alta cocina, sino de raciones clásicas, con algún guiño simpático y, lo que es más importante, buen producto. En nuestra visita probamos, primero, una ensalada de tomate, con cebolleta fresca y aceite picual (14€), con un tomate excelente, bien pelado, que casi no necesitaba acompañamientos. Después, unas croquetas de cecina y puerro (12€), muy buenas. Croquetas de cecina y puerros. Carta clásica, pero eficaz En la carta encontramos muchos entrantes con el producto patrio como protagonista –mojama, cecina, jamón ibérico, anchoas, conservas…–, pero es en los guisos donde se ve que el equipo de Ramses se ha tomado muy en serio la cocina de su nueva apuesta. Patio de Leones tiene detalles difíciles de encontrar en otros lugares de este tipo, en los que se esperan tanto comensales, como una tortilla de patata que se hace entera al momento (12€), o unos buenos guisos de rabo de toro (18€) o albóndigas (15€), que no probamos pero tenían buena pinta solo de verlos. Lo que sí probamos fue la lubina en adobo (16€), una versión del clásico bienmesabe, pero preparado con lubina, que estaba francamente bueno. Para terminar nos invitaron a probar el guiso de cordero lechal (19€): la carne estaba muy tierna, bien guisada con cebollas y acompañado con patatas fritas. La única pega es que estaba pelín soso, pero es el tipo de plato que apetece encontrarse más en restaurantes de pretendida cocina española: un guiso sencillo, pero bien trabajado, con buen producto y a precios normales. Como explica a Directo al Paladar Manuel López, encargado del restaurante, una de las ideas que tenía claras el equipo a la hora de diseñar la oferta gastronómica de Patio de Leones era ofrecer durante todo su extenso horario de apertura (de 7:30 a 3:00) unos buenos churros. No es mala idea –no hay especialidad española que atraiga más a los turistas– pero cuando vimos que vendían estos como “los mejores churros con chocolate de la Capital” nos pareció que se habían subido a la parra. No es así. Aunque no dudamos que los haya igual de buenos, no los hay mucho mejores. Los churros estaba bien crujientes por fuera, pero jugosos por dentro, y el chocolate a la taza era de quitarse el sombrero: ultrandenso, intenso y sin casi azúcar. Muy muy bueno. Si no quieres pedir churros de postre (algo que muchos considerarán una abominación) hay otras opciones. Probamos también el arroz con leche (7€) y era más que correcto. El chocolate con churros es uno de los grandes atractivos de Patio de Leones. Enorme barra, gran bodega Patio de Leones cuenta con una gran terraza que da a la puerta de Alcalá y un espacioso salón interior, para comer en barra o mesas altas. Este espacio es una pasada, con una enorme barra circular, una bodega volada de 2.500 kilos de peso, y unos azulejos decorados por el artista Sergio Mora. (También tiene una pantalla gigante, suponemos que para poner el fútbol, que nos gusta menos. ¡Vivan los bares sin tele!). Tampoco es mal sitio para beber. Las cañas están bien tiradas, tienen diversos vermús y cócteles, y cuenta con más de 300 referencias de vinos, sin grandes sorpresas, pero con todo tipo de precios. En un futuro cercano el restaurante planea, además, ofrecer pinchos durante el día. Patio de Leones no es un sitio al que ir a comer para probar cosas nuevas. No entraña ninguna sorpresa, pero todo está muy rico y a un precio más que competitivo, algo inencontrable en la zona en la que está situado. Si un amigo extranjero que no conoce Madrid me preguntara por un sitio donde probar la comida típica española, sin salir del centro, Patio de Leones sería desde ya una de las primeras recomendaciones. Pero aunque seas de aquí, si te apetece tomar algo después de pasear por el Retiro, o visitar el Museo Arqueológico, esta es sin duda una opción ganadora. Qué pedir: toda la comida estaba de lujo, pero no puedes irte sin probar el chocolate con churros. Datos Prácticos Dónde: Serrano, 1 (Madrid) Precio medio: 25/30€. Reservas: 651 555 000 Hoario: abre todos los días de 7:30 a 3:00 h.

02/07/2019

Una ruta por los 15 nuevos restaurantes de Madrid para dar la bienvenida al verano

TENDENCIAS

Patio de Leones es la nueva taberna más chic de Madrid. Situada en plena Plaza de la Independencia, este espacio rinde homenaje a la tradición madrileña y a la emblemática Puerta de Alcalá, que acogió la plaza de toros de la ciudad durante más de un siglo. Un espacio perfecto para los fanáticos de las tapas y los devotos de las cañas. Un local de más de 200 metros que cuenta con una impresionante barra volada con 500 referencias de vino donde degustar una carta sencilla e informal, además de desayunar chocolate con churros. También cuenta con una terraza con vistas a la puerta de Alcalá ideal. ¿Dónde? Calle Serrano, 1 Teléfono: 651 555 000 Precio Medio: 30 euros

11/07/2019

Fuera de Carta

METROPOLI

En la plaza de la Independencia abrió sus puertas hace algo más de un mes PATIO DE LEONES, una taberna que reinvindica lo cañí y las cocinas regionales del país. Por ejemplo, la mojama de atún de Cádiz; las anchoas de Santander; el pulpo a la gallega; los callos a la vizcaína y hits madrileños como las gambas al ajillo, la chapata de calamares picantes y de ropa vieja, la tarta de queso con salsa de madroños... En la propuesta líquida, vermú, cervezas y 500 referencias de vino (30 de ellos por copas). El local de más de 200m2 alberga, además una gran barra y una churrería. El interiorismo de Sergio Mora (Autor de los murales de Bazaar Mar de José Antrés en Miami) apuesta por lienzos y murales de azulejos pintados a mano, con iconos flamencos.

21/08/2019

Jorge Llovet, el faraón del ocio más chic

La Provincia Diario de Las Palmas

A la apertura de la taberna Patio de Leones en la Puerta de Alcalá acudió Monica Bellucci Llegar a convertirse en el faraón del ocio en torno a la chic e imponente Puerta de Alcalá de Madrid no ha sido un camino de rosas sin espinas, pero Jorge Ramses Llovet Tarodo lo ha conseguido y allí mismo la despampanante Monica Bellucci acaba de asistir a la apertura de Patio de Leones, el último negocio gastronómico de este original empresario que iba para cura pero que cambió el púlpito y el confesionario por la noche. Hace más de 20 años revolucionó las fiestas de Noche Vieja en la capital, inventó después divertidos saraos para estudiantes extranjeros y copa ahora el ala noroeste de la Plaza de la Independencia donde gestiona además de la glamurosa taberna inaugurada por la estrella italiana, el emblemático y selecto Ramses, decorado por Phillippe Starck, y un club privado al que ha bautizado como The Kafe. "Me gusta pensar a lo grande", proclama Llovet (Madrid, 1972) mientras contempla a la gente haciendo cola para ocupar las mesas de las terrazas a pie de calle y disfrutar de un atardecer inolvidable con una de las entradas al Parque del Retiro como fondo. La vocación sacerdotal surgió en Jorge Llovet cuando apenas contaba 11 años. "Me fui de ejercicios espirituales al Monasterio de la Vid de Burgos", rememora, "pero a los 16 me enamoré de una compañera de clase y me di cuenta que lo mío no eran las sotanas", añade resignado este emprendedor que tras trabajar como repartidor de pizzas se lió la manta a la cabeza y se marchó a Estados Unidos por el inglés. Quería ser camarero y tras varios intentos fallidos acabó trabajando cuando era aún menor de edad en el Leonardo da Vinci de Washington, uno de los restaurantes italianos con más renombre mundial. A los 19 años regresó a España para estudiar marketing en la Escuela de Negocios y Centro Universitario (ESIC). "Me propuse desde ese momento crear necesidades a los demás y ofrecerles soluciones para esas necesidades", a la vez que apostó por organizar fiestas multitudinarias de Noche Vieja para los jóvenes. "En aquellos años era la única noche en la que se salía" y Llovet alquilaba hoteles de Madrid para alojar a unos 30.000 muchachos de entre 18 y 21 años. "Era una locura ver a tanta gente en diferentes locales agolpados en la barra donde se servían las copas", recuerda al referirse a la empresa que se convirtió en la más potente de Europa en la organización de fiestas para despedir el año. Pero en 2000 llegaron las vacas flacas cuando los hoteles se aprestaron a subir los precios y se vio obligado a cabalgar esa ola que encareció súbitamente las entradas con la pérdida de un plumazo de más de 12 millones de euros como consecuencia más inmediata. "La verdad es que no renuncio a uno solo de mis fracasos", reconoce humilde y convencido de que aprender de los errores engrandece a las personas. Comenzó entonces a trabajar en la Cervecería Internacional, un disco-pub de tres plantas, donde hacía fiestas para universitarios extranjeros. "Se ligaba mucho porque los chicos iban a conocer a las estudiantes que venían a Madrid", comenta irónico sin perder de vista el lugar donde nació su primer negocio gastronómico en 1996, un pequeño bar, el Independencia, en los bajos del hotel Hospes, pero a los tres meses de su compra comprendió que aquello era una ruina absoluta. "Me gusta arriesgar y lo hago con pasión y emoción". Ante semejante quiebra, a Llovet se le encendió la bombilla y decidió vender los ventanales y los lineales de la barra a las marcas de bebida de moda. El negocio comenzó entonces a funcionar y el empresario decidió abrir 20 horas al día para ofrecer a un precio asequible desayunos, comidas y copas. "Ese barecito fue el germen low-cost de Ramses", un negocio todo terreno que acabó levantando el vuelo para atraer a la clientela más selecta. El edificio permaneció cerrado tres años mientras Llovet viajaba por el mundo para visitar más de 7.000 locales de ocio y aclarar su mente inquieta y creativa. "De repente me enamoré de los diseños de Phillippe Starck, de su loco mundo clásico", enfatiza mientras se le enciende la mirada al evocar la agradable sensación que tuvo al llegar al Hotel Faena de Buenos Aires decorado por Starck. Esa fue la semilla de la operación que embarcó al diseñador parisino en la aventura de Ramses. 8.000 personas Mientras tanto, Llovet había abierto en el aparcamiento de la estación de Atocha un club al aire libre, Ananda, por el que pasaban cada noche hasta 8.000 personas, entre ellas asiduos como David Beckham o Tom Cruise. Lo cerró en 2009 por una expropiación de Adif que decidió colocar allí una de las puertas de acceso a la estación. Y como las penas no suelen llegar solas, la crisis económica no tardó en hacer acto de presencia junto a unas molestas obras de mejora en el barrio de Salamanca que asfixiaron a un buen número de empresarios. "Me volví a arruinar en 2010 cuando el consumo cayó por los suelos, así que decidí seguir luchando para tratar de remontar derrochando mucha paciencia", admite. En vez de venirse abajo, Llovet siguió alquilando plantas del edificio de Ramses cuando la gente abandonaba el barrio y hoy día dispone de cuatro por las que abona cada mes un dineral que se resiste a revelar. Al mejorar la situación a partir de 2013 no quiso quedarse de brazos cruzados "porque tirar la toalla nunca debe ser una opción" y adquirió Patio de Leones, una glamurosa taberna en la esquina de la calle Serrano diseñada por Sergio Mora que ha dejado boquiabierta a la diva Bellucci.

19/07/2019

Los restaurantes más destacados del verano

Revista Gente

...En plena Puerta de Alcalá, se ubica la taberna Patio de Leones. Un renovado establecimiento, que auna en su carta lo mejor de la gastronomía más castiza de la capital, siendo las patatas bravas con mayonesa verde, las rabas de calamar y le gazpacho andaluz lo más destacado.

12/07/2019

Los 27 restaurantes de Madrid para los que se quedan de rodríguez

Directo al Paladar

Patio De Leones Restaurante Madrid Un paseo por el Parque de El Retiro o una visita a la Puerta de Alcalá pueden ser el pretexto para recalar en Patio de Leones, una propuesta gastronómica ecléctica y nonstop, que vehícula en torno a conceptos cañís, traducidos gastronómicamente en una cartografía de nuestro país. Hay muchas opciones de picoteo, como salazones gaditanos, cecinas leonesas o quesos manchegos, además del imprescindible jamón ibérico. En cocina se siguen patrones parecidos, como la plancha para las gambas onubenses o un muy buen pulpo a la gallega, que puede compartir mantel con los callos, que aquí son a la vizcaína -que no falte el pimiento choricero- o una tortilla de patatas que seducirá a madrileños y turistas, y todo ello con la Puerta de Alcalá como telón de fondo, así que raro será que no tararees el "mírala, mírala". Calle de Serrano, 1.

13/07/2019

Isaac Carew, el chef que te explica por qué deberías comer hidratos sin remordimientos

Vogue

La conversación tiene lugar en el restaurante Patio de Leones, en torno a un sabroso plato de Nduja Tagliatelle, una de las recetas con la que Isaac Carew ha decidido maridar Magna, la nueva cerveza de San Miguel que le ha traído estos días a Madrid como embajador de la bebida. “El nduja es mi ingrediente favorito y en mi libro hay unas cuatro o cinco recetas con él. Es un embutido típico de la cocina italiana con un toque picante, que hace que encaje a la perfección con una cerveza bien fría. Proviene de la región de Calabria, aunque es muy similar a la sobrasada de Mallorca. Con una base de tomate es espectacular para acompañar cualquier tipo de pasta”.

02/07/2019

Una ruta por los 15 nuevos restaurantes de Madrid para dar la bienvenida al verano

Tendencias.com

Patio de Leones es la nueva taberna más chic de Madrid. Situada en plena Plaza de la Independencia, este espacio rinde homenaje a la tradición madrileña y a la emblemática Puerta de Alcalá, que acogió la plaza de toros de la ciudad durante más de un siglo. Un espacio perfecto para los fanáticos de las tapas y los devotos de las cañas. Un local de más de 200 metros que cuenta con una impresionante barra volada con 500 referencias de vino donde degustar una carta sencilla e informal, además de desayunar chocolate con churros. También cuenta con una terraza con vistas a la puerta de Alcalá ideal. ¿Dónde? Calle Serrano, 1 Teléfono: 651 555 000 Precio Medio: 30 euros

26/06/2019

LA NUEVA TABERNA DE MODA

Con El Morro Fino

Se definen como una “taberna cósmica cañí”. Suena raro pero la realidad es que Patio de Leones rescata lo más tradicional de la gastronomía y folclore español. Su dueño, Jorge Llovet ha incorporado platos sencillos, con buen producto y reconocibles por todos: cecina de León, anchoas de Santander, quesos manchegos, gazpacho, pulpo, callos, croquetas de cocido, tortilla de patata… y por supuesto, vermú, cerveza y más de 500 referencias de vino. C/ Serrano, 1.

01/07/2019

En clave turismo - Patio de Leones, taberna contemporánea junto a la Puerta de Alcalá

rtve.es

Patio de Leones, taberna madrileña para fanáticos de las tapas y devotos del cañeo. Con servicio continuo desde las siete y media de la mañana a las tres de la madrugada, conviven en armonía productos y recetas de todas las regiones españolas en un gran local con diseño neo-cañí. Visitamos el establecimiento junto a su propietario, Jorge Llovet.

26/06/2019

El bar de la plaza de la Independencia

Club de Gourmets

De los creadores de Ramses llega Patio de Leones, autodefinido como ‘el bar de la plaza de la Independencia’. Se trata de un restaurante con una carta informal y asequible en la que conviven productos y recetas de todas las comunidades autónomas como la mojama de atún de Cádiz, cecina veteada de vaca de León, anchoas de Santander, quesos manchegos, gambas de Huelva, gazpacho andaluz, pulpo a la gallega o callos a la vizcaína. También cuentan con clásicos de la gastronomía madrileña como gildas de piparras, croquetas cremosas de cocido, patatas bravas con mayonesa verde, chapata de calamares picantes y de ropa vieja, tortilla de patatas hecha al momento, gambas al ajillo, así como guisos como por ejemplo el rabo de toro al vino tinto, albóndigas de ternera, callos con chorizo y para cuando vuelva el frío, un cocido completo. Con un servicio continuo se pueden encontrar desde desayunos, en el que destaca su chocolate espeso con churros elaborados en el momento y de manera 100% artesanal por un maestro churrero de tercera generación, y almuerzos hasta tapas para un picoteo informal e incluso guisos y otros platos más contundentes para comer o cenar. Además su ubicación es insuperable ya que se encuentra en un edificio en chaflán a los pies de la Puerta de Alcalá, que durante 125 años fue la plaza de toros de Madrid (entre 1749 y 1874).

18/06/2019

Estas son las cinco terrazas para disfrutar del verano en Madrid

El Independiente

Patio de Leones La terraza Patio de Leones (Serrano, 1) se emplaza en la plaza de la Independencia, y es un lugar pensado para comer y beber en el momento que desees. El espacio dispone de una oferta gastronómica pensada para desayunar, almorzar o comer. Algunas de sus especialidades son las tapas y guisos como los callos a la vizcaína o el rabo de toro al vino tinto, según informa Europa Press.

19/06/2019

Las mejores terrazas para comer (muy bien) este verano en Madrid

Traveler

Jorge Llovet, de Ramses, está detrás de este nuevo restaurante que, de hecho, también mira a la Puerta de Alcalá. Solo que esta vez, el entorno le inspiró y Patio de Leones es una taberna castiza del envoltorio al interior. Desde la decoración (de Sergio Mora y Lárazo Rosa Violán) de azulejos a la carta, con tortilla de patata hecha al momento, callos “de leones” a la vizcaína, rabo de toro guisado al vino tinto… Una selección de chapatitas, de ensaladas; raciones de bravas, de fritos de bacalao, de croquetas de puchero… La cocina también abre aquí todo el día. Y prestamos especial atención a sus desayunos, a los churros con chocolate espeso.

14/06/2019

Restaurantes con Terraza 2019

Metropoli El Mundo

PATIO DE LEONES | SEN RRANO, 1 | CRETIRO | k651 555 000 | PRECIO MEDIO: 30 € | NO CIERRA. Acaba de abrir sus puertas bajo la dirección del empresario Jorge Llovet (también dueño de Ramsés -withArzak Instructions, 143, del que es vecino). A su terraza, con vistas a la Puerta de Alcalá, llegan gildas de piparras, croquetas cremosas de cocido, bravas con mayonesa verde, chapata de calamares picantes y de ropa vieja…

14/06/2019

Cócteles al atardecer: 10 terrazas para disfrutar del verano en Madrid

EuropaPress

Por su parte, recién aterrizado en la capital, la terraza de Patio de Leones (Serrano, 1) en la plaza de la Independencia y a los pies de la Puerta de Alcalá, un espacio en el que comer y beber en cualquier momento del día, desde desayunos y contundentes chapatas para almorzar hasta degustar tapas y guisos de altura como los callos a la vizcaína o el rabo de toro al vino tinto. Todo ello complementado con refrescantes cañas, vermú y vinos de chateo al lado de El Retiro.

14/06/2019

Restaurantes con terraza: 15 novedades madrileñas para comer al aire libre

METROPOLI

PATIO DE LEONES | Serrano, 1 | Metro: Retiro | Tfn.: 651 555 000 | Precio medio: 30 euros | No cierra. Acaba de abrir sus puertas bajo la dirección del empresario Jorge Llovet (también dueño de Ramsés -with- Arzak Instructions, 143, del que es vecino). A su terraza, con vistas a la Puerta de Alcalá, llegan gildas de piparras, croquetas cremosas de cocido, bravas con mayonesa verde, chapata de calamares picantes y de ropa vieja...

11/06/2019

Las terrazas con más encanto de Madrid para este verano

elEconomista.es

Patio de Leones, el recién inaugurado bar de la plaza de la Independencia, alberga la que promete ser una de las terrazas más concurridas de este verano, a los pies de la Puerta de Alcalá, un lugar que fue durante 125 años la plaza de toros de Madrid. Una terraza en la que comer y beber en cualquier momento del día: desde desayunos y contundentes chapatas para almorzar hasta el mejor producto en estado puro (jamón Joselito, laterío cinco estrellas La Brújula, etc.), tapas y guisos de altura como los callos a la vizcaína o el rabo de toro al vino tinto, además de cañas perfectas, vermú y vinos de chateo. Mención especial merece su chocolate espeso con churros, elaborados en el momento y de manera 100% artesanal por un maestro churrero de tercera generación que forma parte del equipo de cocina. Una terraza con capacidad para 100 comensales, fanáticos de las tapas y devotos de cañeo.

08/06/2019

Agenda aperturas gastronómicas del verano 2019

Gastroeconomy

PATIO DE LEONES. Se autodefine como “taberna reinventada” y se encuentra en la esquina de Plaza de la Independencia con Serrano. Patio de Leones es un proyecto impulsado desde Ramsés, que, tras fichar a Arzak Instructions para dirigir su restaurante y su oferta ‘casual’ de planta baja y terraza, aumenta presencia en este tramo de la Puerta de Alcalá, justo enfrente de Aarde.